De exámenes y otras pestes
La evaluación de los alumnos de cualquier curso, tiene varios factores a considerar.
Primero, son las expectativas del propio alumno. ¿El alumno esta interesado en pasar? Se puede clasificar a los alumnos de acuerdo a que tanto les interesa aprobar una materia (ya no digamos un curso completo) En la escala del 1 al 10, donde 10 es “Esta materia la paso aunque me tenga que revolcar con el maestro”, 1 es “Esta materia no la paso aunque me tenga que revolcar con el maestro” y 5 es algo como “Esta materia me va y me viene, pues ya tengo mi vida planeada / solucionada / acomodada / despedazada / decidida / [inserte su situación aquí], así que si la paso bien, sino, pos da igual.” Un grupo promedio, anda rondando un promedio de 7 en la escala de trascendencia en la aprobación. Un grupo promedio de TEBA, ronda el 5.5, o 6, si tienen suerte.
Obviamente el puntaje obtenido en la escala, depende íntegramente de lo que el alumno desea hacer al terminar sus estudios. Muchos no tienen un plan para sus actividades de la semana siguiente, así que menos lo tendrán para dentro de 2 o 3 años. Otros son más realistas o tal vez sólo resignados. Considerando los gastos que implica la educación superior (aún con todo y becas y que vivimos en un país a medio camino entre comunista y capitalista) muchos ya ni le echan ganas a la escuela. El papel que el teba les dará, entonces se vuelve algo más que agregar a un currículo, que de otro modo, sólo incluiría, la cosecha de naranja o la cantidad de vacas ordeñadas que promedien en un día. (esto, ahora que lo releo, suena muy discriminatorio, pero es la verdad, aunque me duela). El certificado de bachillerato, da a los alumnos más amplitud al momento de elegir entre quedarse en el pueblo y salir a buscar trabajo de lo que sea.
La visión del destino de la propia vida, depende en gran medida de la edad del interesado. Todas las personas de cierta edad que conozco, de vez en cuando recapacitan sobre su vida y a veces dicen cosas como “ojalá y le hubiera puesto atención a lo que decía el mago de los sueños, en vez de estar geteándome en su clase”. Obviamente eso viene con los años y los chamacos imberbes de la prepa, no saben de eso. Se sienten la chucha cuerera y que se beben el mundo de un trago. Imposible es hacerles entender su error. Sé de casos en los que las personas que se fueron por que no querían estudiar, y ya grandes, regresan al pueblo sólo a terminar el teba, por que sin ese papel nomás no la arman. Años perdidos solamente por un capricho.
Aquí debo aclarar, que desde mi perspectiva, el concepto del Teba esta medio bien y medio mal. Da educación y el reconocimiento legal que se requiere, pero la capacitación que proporciona, no es utilitaria. Comparado con el CBTIS, la educación del teba es poco práctica. Si uno considera que de entrada, al menos la mitad de los estudiantes que saldrán de un teba, no cursarán estudios superiores (por las razones que quieran) entonces al menos, deberían salir con algún tipo de conocimiento útil que les permita desarrollar una profesión.
Una vez que que se definió el nivel de interés en aprobar el curso, es necesario delimitar el nivel de interés que tenga la institución por aprobarlos.
Esto es extraño para el que no conoce como funciona una escuela. Se supone que una escuela tiene como único propósito que los educandos salgan bien preparados y que aprueben; pero aquí viene un asunto interesante. ¿Cuantos quieres que aprueben? O mejor dicho ¿quienes deben aprobar?.
La respuesta obvia es que aprobarán sólo los que demuestren conocimiento, pero muchas veces no es así. De hecho, a mí me tocó un grupo tan malo que la única razón por la que estos muchachos pudieron llegar tan lejos, es que el criterio de aprobación haya cambiado mucho. Se me instruyó de la siguiente manera. Punto número uno: Muchos alumnos no vienen a la escuela por que quieran, sino por que los mandan. Punto número dos: Los alumnos a esta edad, quieren ganar dinero, así que faltan mucho porque consiguen trabajos de jornaleros para ganarse sus centavos. Punto número tres: Muy pocos, (en mi caso dos de trece) desean o pueden continuar con sus estudios. Punto número cuatro: el papel de bachiller, les abre puertas laborales, si yo como evaluador se los niego (sigo pensando que ellos se niegan solos el papel por burros), limito sus posibilidades a futuro. Así que no hay problema con que se les pueda facilitar la vida un poco a estas personas y ayudarlos así a obtener un trabajo digno.
Se me dieron recetas como las siguientes:
1.- Encargar muchas tareas. La evaluación se puede separar un varios aspectos, entre ellos, tareas. El alumno entrega las tareas y junta puntos. Ojo, no estoy diciendo que el alumno HAGA las tareas, sino que las entrega. El problema es que las tareas, dependiendo el formato, pueden resultar costosas.
2.- Pedir muchas participaciones. Tuve una maestra cuyo método de evaluación era mediante la toma de participación. Buen método en grupos pequeños, pero malo en grupos grandes. No es una buena idea en ciertos grupos, por que si el índice de importancia en aprobar una materia, no llega al 5, los alumnos no leen y por lo tanto, no participan. Existe también el caso cuando los ciertos alumnos acaparan las participaciones o los temas y dejan a sus compañeros sin oportunidad. Aquí entra mucho el maistro como moderador. Suponiendo que participen, es un buen método.
3.- Exposiciones. Es una mezcla de tareas y participaciones y tiene sus mismas ventajas y desventajas, más una desventaja extra: si los alumnos no exponen o exponen demasiado mal, el resto de los alumnos también se afecta, pues el tema no queda bien visto o explicado, entonces es una pérdida de tiempo pues el maistro (osea yo) debe explicar el tema otra vez o el grupo completo se retrasará.
4.- Conducta y asistencia. Esto no es académico, pero también se puede evaluar. No quiere decir que el alumno que viene todos los días y se porta como ángel, vaya a sacar 10, pero un puntillo se le puede dar.
5.- Actividades extracurriculares. Esto es todavía menos académico. Se trata de encargarle al alumno alguna cosa que pueda hacer, y darle puntos en alguna materia. Digamos, que esta mal en matemáticas y lo paso por que pintó el salón. Estoy más que peleado con este método así que no lo uso.
En esta última evaluación tuvimos un detalle con respecto a los métodos empleados. Resulta que evaluaciones generales por sistemas educativos el TEBAEV ha obtenido el penúltimo lugar a nivel estatal. Eso ya cansó a los directivos y ahora quieren calidad y no cantidad. Por lo que se debe evaluar a los alumnos de modos más… severos. De entrada, hay que eliminar a los malos elementos. Yo reprobé dos, originalmente fueron cuatro, pero hablamos con algunos y se comprometieron (si, como no) a esforzarse más en el siguiente semestre. Es de esperarse que el resto, viendo que la cosa ya cambió y se empieza a reprobar de a de veras, se ponga las pilas y le eche ganas.
Como siguiente punto, entra el examen. Toda evaluación requiere uno de esos. La redacción de la prueba, también debe cubrir algunos aspectos y es interesante. Si el grupo de plano no da pie con bola, entonces se deben evitar las preguntas abiertas. Hasta en los problemas de matemáticas se opta por las opciones múltiples. Se usan crucigramas, sopas de letras, asociación de columnas o cosas así que auxilien al alumno a recordar. Toda una chamba. Intenté poner preguntas abiertas y para que estudiaran, les dije que respuesta mala, 0, respuesta medio bien ½, respuesta bien 1, respuesta muy bien 2, pero no funcionó, así que opté por las de respuestas múltiples.
Ahora bien, nótese que en ningún momento se habla del que el alumno aprenda, ese es otro cuento.
La evaluación no sólo es para los alumnos, sino también para el maestro. Cuantos alumnos pasen (realmente pasen por propio mérito) es la métrica con la que uno se autoevalúa en su desempeño como docente. Dice mi hermana, que estudia pedagogía, que si uno sólo pasa, estoy haciendo bien mi trabajo. Pero aún así no puedo dejar de sentirme mal, al ver que más de la mitad no pudo aprobar etimologías o psicología.
Vivan mucho y prosperen.
Umm eso de la participacion me recordo a cierto tipo gandalla en clase de administracion..umm.
Pues no te quiebres la cabeza hazle como mi maestro de filosofia en la prepa. Presentabamos el examen y al final de juntarlos todos, los aventaba para arriba sobre el escritorio, los que se quedaban sobre el escritorio pasaban (de entrada ya tenian los 5 puntos del examen) y los de abajo hiba tomando uno por uno y les hacia preguntas abiertas sobre alguna de las que tuvieran mal.
De todas formas como dices el alumno “pasa pero no aprende”. jaja
Recuerda que el azar es justo y ciego.
Hey, ese sistema es genial
Que puedes esperar de alumnos que no pueden ver más allá de hoy y la realidad que azola a nuestro país.
La realidad que describes no es exclusiva de los tebas, aún me acuerdo de gente que se salía de clases por sus gonadas porque realmente no había gran consecuencia y por los muchos chances de aprobar que había (y talvez aún haya) como repetición de examen o aplazamiento de las fechas para no hacer quedar mal a la escuela.
Creo que es un problema mismo en el sistema que termina por mal acostumbrar a los alumnos, pero yo que sé, preguntale a tu hermana.
Interesante, tu salón están motivados extrínsecamente, ya que lo ven como un requisito de esa etapa o estan cumpliendo a pa’ y ma’ y no a ellos, quieren hacer algo por obtener algo.
Como Piaget estimulo, obtengo una respuesta. No con solo ser conocedor de la materia te va hacer un excelente profesor. Muchos creen que es así -EQUIVOCADOS- deben de conocer y emplear la tecnica de enseñanza.
-una cosa es saber los temas otra es como enseñarlos-
Esta bien que encargues MUCHA tarea, no obtendrás un 100%, estas recibiendo de unos 15% a 30% de cumplimiento de tarea, pero tan siquiera estan esforzandose. Esta etapa de bachillerato no tienen idea de lo que hay afuera -lastima que quitaron filosofia en nivel bachillerato- pero filosofía ayuda a que la persona se cuestione ¿quien soy yo? ¿donde estoy? ¿y que hago aqui? podrías poner alguna tecnica de este tema. Es una etapa anterior a ser profesionista y es necesatio que alumno tenga bien definidos sus objetivos.
Las clases deberian de exponerlas un dia un equipo, otro dia otro y asi sucesivamente que ellos den la clase, que se pongan en el papel del profesor, eso si al final de la expo tu como profesor debes complementarlo.
El aprendizaje monotono O “MECANICAMENTE” se olvidará hazlo “SIGNIFICATIVO”. Ejemplo has explorado su territorio, tu has visto muchas cosas por allá y puedes usar algo de eso, metete en su mundo para que los comprendas. Que tengan relación la actividad con la enseñanza, no debe interesar que pasen, interesa que se lleven algo!!!.
Y vaya profesores como los que tuve, parecido al que comenta Harfer, esos les llaman profesores, y la etica??? los valores?? del profesionista dónde queda???
DE QUE LADO ESTAS? DE SOLO POR CUMPLIR O PORQUE TE GUSTA?
QUE DILEMA EL TUYO
ELLOS SON COMO MASA O MEJOR DICHO SON ARCILLA PARA MOLDEAR
ESTAMOS DEACUERDO QUE SON UNOS #$%$% Y NO SABEN LO QUE QUIEREN PUEDES
ESCOJER DOS O TRES CAMINOS (AL MENOS LOS QUE HE IDENTIFICADO EN LOS MAISTROS)
1) BARCO (MAS EXPLICACIONES???????)
2) VENDEDOR DE HULE -HULERO- (LES HASCES LA VIDA IMPOSIBLE Y SOLO PASAN LOS QUE DEBAN PASAR)
3) ALFARERO (TE ROMPERAS LA CABEZA PARA ALLAR LA FORMA QUE TUS PEQUEÑOS AUNQUE DE ANTEMANO NO TRACIENDAS NMAS DE SU PUEBLOQUIETO APRENDAN UN POCO Y TENGAN CURIOSIDAD SE SABER SABER; LOS QUE REALMETE ESTEN MARCADOS PARA SOBRESALIR DIGAN EN UN FUTURO NO MUY LEJANO -”CHE MAISTRO SI SABIA LO QUE HACIA”O ALGO POR EL ESTILO)
PUES A FINAL DE CUENTAS TU SAES LO QUE HACES
YA ESTAS GRANDECITO Y TOMAS TUS PROPIAS DECICIONES JAJAJAJAJAJA
SALUDOS